La London Climate Action Week ha vivido este año una paradoja reveladora: el evento central dedicado a analizar la gobernanza del calor extremo ha tenido que ser cancelado precisamente por una alerta roja por temperaturas peligrosas emitida por la Met Office del Reino Unido. La cancelación, comunicada por la London School of Economics (LSE), privó a expertos internacionales de una cita clave para discutir estrategias de adaptación frente a uno de los fenómenos climáticos más letales del planeta.
El encuentro, organizado por el Grantham Research Institute on Climate Change and the Environment de la LSE en colaboración con la Zurich Climate Resilience Alliance, iba a celebrarse en dos partes. La primera estaba dedicada a la entrega del inaugural Premio Adeline Stuart-Watt, un reconocimiento creado para honrar la memoria de una colega muy estimada del Instituto y de la Alianza, destinado a distinguir contribuciones investigadoras destacadas en el campo de la adaptación y resiliencia climática por parte de estudiantes de posgrado. Candice Howarth, directora de investigación de Quadrature Climate Foundation, presentaría el proceso del premio, cuyo ganador sería anunciado por el profesor Lord Nicholas Stern, presidente del Grantham Research Institute, y apoyado económicamente por la Z Zurich Foundation.
La segunda parte, moderada por Swenja Surminski, Managing Director de Climate and Sustainability en Marsh y profesora en el Instituto, estaba concebida como un foro especializado para examinar la necesidad crítica de mejorar la gobernanza del calor extremo a escala global. Contemplaba la participación de socios de la Zurich Climate Resilience Alliance como Mercy Corps, Practical Action y la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), junto con expertos del propio Grantham Research Institute como Anna Beswick y Martina Podesta.
El programa incluía la presentación de un nuevo análisis sobre los avances y desafíos en gobernanza del calor extremo en los países donde opera la Alianza, relatos desde programas sobre el terreno y una conversación tipo "fire side chat" sobre los principales retos y oportunidades para avanzar en este ámbito. Entre los ponentes confirmados figuraban, además, Marc Gordon, responsable global de reducción del riesgo de calor extremo y coordinador de la Revisión de Mitad de Período del Marco de Sendai en el Centro de Excelencia para el Cambio Climático y la Resiliencia ante Desastres de las Naciones Unidas; Ninni Ikkala Nyman, líder de Cambio Climático en la IFRC; Olivia Shears, jefa de informes de progreso en adaptación del Climate Change Committee del Reino Unido; y Mary McBryde, Chief Program Officer de HERA.
La cancelación del evento resulta especialmente simbólica: el debate sobre cómo prepararse para temperaturas peligrosas no pudo celebrarse por la materialización misma del fenómeno que pretendía abordar. La alerta roja de la Met Office, el nivel más alto de su sistema de avisos meteorológicos en el país, fue emitida ante una ola de calor que ha batido récords y ha puesto a prueba la infraestructura y los protocolos de respuesta del Reino Unido, un país que en los últimos años ha registrado veranos cada vez más cálidos como consecuencia del cambio climático.
La situación ilustra la urgencia de los temas que el evento pretendía tratar. Organizaciones humanitarias como la IFRC llevan años alertando de que el calor extremo es uno de los fenómenos climáticos con mayor número de víctimas mortales a nivel global, aunque tradicionalmente ha recibido menos atención mediática y política que otros desastres naturales como inundaciones o huracanes. La gobernanza del calor —esto es, los marcos institucionales, las políticas públicas, los sistemas de alerta temprana y la coordinación entre actores— sigue siendo incipiente en muchos países, según reconocen los propios expertos involucrados en el programa cancelado.
Por el momento, la LSE no ha confirmado si el evento será reprogramado ni en qué formato podrían recuperarse las contribuciones previstas, incluida la ceremonia del Premio Adeline Stuart-Watt. La edición de 2025 de la London Climate Action Week, que reúne a cientos de organizaciones, investigadores y responsables políticos para acelerar la acción climática, continúa con el resto de su programación en un contexto en el que la propia emergencia climática que motiva la cita se ha hecho presente con crudeza en las calles de la capital británica.
