El Parlamento canadiense ha presentado el proyecto de ley Bill C-22, conocida como la Ley de Acceso Legal, que busca obligar a servicios digitales y telecommunications a almacenar metadatos de usuarios durante un año y compartirlos con gobiernos extranjeros, incluyendo Estados Unidos. La legislación permite al ministro de Seguridad Pública exigir a las empresas la creación de puertas traseras para acceder a datos cifrados, siempre que no introduzcan una 'vulnerabilidad sistémica', y prohíbe revelar públicamente la existencia de estas órdenes. El proyecto es una versión reelaborada del Bill C-22 del año pasado, que no avanzó debido a la fuerte oposición de la comunidad de privacidad. Empresas como Apple y Meta se han pronunciado en contra, mientras que comités de la Cámara de Representantes estadounidense enviaron una carta alertando sobre los riesgos. El antecedente más reciente ocurrió en Reino Unido, donde el gobierno pidió a Apple implementar una puerta trasera, lo que obligó a la empresa a desactivar una función de protección de datos para usuarios británicos.
Canadá: nueva ley permitirá al gobierno exigir puertas traseras a empresas tecnológicas
