Francisco Camps, expresidente de la Generalitat Valenciana, y Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón, han declarado como perjudicados en la tercera sesión del juicio a los difusores del bulo del 'caso Bar España'. Ambos han condenado la difusión del infundio, que vinculaba a Camps a una falsa trama de pederastia y asesinato de menores inventada por el peluquero Reinaldo Colás, calificándola de "pandemia de horror" y "barbarie de calumnia". Camps señaló que los acusados, de la esfera conspiracionista, utilizaron su nombre para darle mayor eco al bulo, mientras que Fabra atribuyó su dimisión política a la presión ejercida por estas difamaciones, que también afectaron a su esposa. Además, la exvicepresidenta Mónica Oltra y la exdirectora general Rosa Molero han declarado como perjudicadas, relatando la presión psicológica y el escarnio público que sufrieron al ser incluidas en la falsa trama. Todas las declarantes han solicitado el derecho al olvido y la retirada definitiva de los contenidos en internet que las vinculan con el infundio, destacando el impacto en su reputación profesional y personal.
