El gobernador de California, Gavin Newsom, firmó este jueves una nueva ley que establece un reembolso instantáneo de 3.500 dólares para los residentes del estado que adquieran su primer vehículo eléctrico nuevo por menos de 50.000 dólares. El programa, denominado MyFirstEV, contempla además un incentivo de 1.750 dólares para vehículos eléctricos usados cuyo precio no supere los 25.000 dólares, y se aplica directamente en el punto de compra.
La medida llega después de que el Congreso y la Administración del presidente Donald Trump eliminaran el crédito fiscal federal del IRS (sección 30D), que ofrecía hasta 7.500 dólares en la declaración de la renta para la compra de vehículos eléctricos. Desde finales de septiembre, las ventas de coches eléctricos en Estados Unidos se han desplomado y varios fabricantes han cancelado líneas de producto completas.
Newsom enmarcó la ley como un contrapeso directo a las políticas federales contra la eficiencia energética y el control de la contaminación, y acusó a la Casa Blanca de entregar la industria del coche limpio a China. El reembolso californiano, sin embargo, es notablemente inferior al crédito federal eliminado y está sujeto a requisitos de renta y residencia más estrictos, por lo que su alcance será más limitado que el incentivo estatal anterior.
