Cada novela es aburrida… hasta que deja de serlo: el concepto de la «volta»

Fuentes: Every Novel Is Boring—Until It Isn’t

En este ensayo de Public Books, la autora propone llamar «volta» al momento en que una novela, tras una primera parte que puede resultar tediosa, se vuelve absorbente y casi adictiva. El término procede de la poesía —donde designa el giro entre el octeto y el sexteto en un soneto— y aquí se traslada a la narrativa para describir el paso del esfuerzo de lectura al disfrute visceral.

La autora documenta el fenómeno con un experimento informal: pidió a varias amistades que leyesen «El fin de la aventura», de Graham Greene, e identificasen cuándo habían sentido la volta. Los resultados oscilaron entre la página 20 y más allá de la 75, lo que demuestra su carácter subjetivo: depende de la sensibilidad de cada lector y no de un punto fijo del texto. Aún así, sostiene que se trata de una experiencia casi universal.

A partir de ahí, el ensayo conecta la idea con el debate actual sobre la caída de la lectura de novelas entre el alumnado. La hipótesis es que muchos estudiantes abandonan los libros porque desconocen que esa fase inicial de aburrimiento es normal y que, si perseveran, suele llegar el punto de inflexión. El artículo también distingue entre «volta» y «portal» —el arranque enérgico de algunas novelas— y reflexiona sobre los giros argumentales como desencadenantes especialmente potentes, usando como ejemplo «El ejercicio de la confianza», de Susan Choi. Cerrar con metáfora: la espera de la volta recuerda a las relaciones personales, donde también se permanece confiando en que la situación cambiará.