El ingeniero de software Lucas Sifoni presenta una técnica para mapear la topología de un clúster de Erlang —incluso cuando las conexiones entre nodos son dispersas— mediante un módulo de código que se propaga a sí mismo. En un clúster de Erlang completamente conectado, cada nodo mantiene conexión con todos los demás, lo que genera un alto tráfico. Para evitarlo, se pueden crear subestructuras unidas por puentes, pero entonces un nodo individual no puede conocer la topología completa. Sifoni resuelve el problema con un "gusano" (worm) de código: un módulo (ProbeWrapper) que se pega en una consola interactiva (IEx) y compila dinámicamente un submódulo (ActualProbe) capaz de recuperar su propio binario. A través de llamadas remotas (:erpc.call), ese binario se carga en nodos vecinos, que ejecutan a su vez el mismo algoritmo de recorrido en anchura o flood-fill para descubrir todos los nodos alcanzables. La solución evita tener que distribuir manualmente el código en cada nodo y requiere un solo fichero. Sifoni ilustra el algoritmo con experimentos de microfluídica (tinta fluyendo en canales) como metáfora visual del recorrido del grafo. La técnica, además de mapeo, podría servir para ejecutar trabajo arbitrario en cada nodo del clúster sin necesidad de sistemas de despliegue complejos.
