jq es una utilidad de línea de comandos para procesar y formatear JSON que resulta especialmente práctica para depurar respuestas de APIs, inspeccionar archivos de configuración o leer datos en la terminal. El artículo muestra un truco sencillo: crear un alias, llamado jsontidy, que toma el contenido del portapapeles del sistema, lo embellece con jq y lo devuelve formateado al mismo portapapeles, listo para pegarlo ya con saltos de línea y sangría legibles. En macOS basta con combinar pbpaste y pbcopy; en Linux se sustituyen por xclip con la opción -selection clipboard. El autor incorpora además un matiz relevante: si el texto del portapapeles no es JSON válido, jq falla con un error de parseo y la tubería sobrescribe el contenido original con una cadena vacía, porque los pipes en la shell no detienen la ejecución ante un código de salida distinto de cero. Para evitar esa pérdida de datos se añade un paréntesis con un operador OR (jq '.' || xclip -selection clipboard -o) que restaura el contenido previo cuando jq no puede procesarlo. El resultado es un comando seguro y reutilizable que formatea el JSON cuando puede y deja intacto el portapapeles cuando no, una pieza pequeña pero muy útil en el flujo diario de trabajo con datos estructurados.
