El calor extremo puede hacer que las plantas parezcan mueras, pero en realidad, el marchitamiento es una respuesta natural de las plantas para conservar el agua y proteger su sistema de transporte de nutrientes. Al regresar a casa, es importante comprobar si la planta sigue viva antes de descartarla. Ross Cameron, profesor de horticultura, explica que el tejido húmedo o verde indica vida, mientras que el marrón sugiere que la planta ha llegado a su fin.
Existen dos métodos para verificar la vida vegetal: el rascado y la prueba de flexibilidad. En el rascado, si la corteza muestra tejido húmedo o verde debajo del raspado, la planta está viva; si es marrón, ya no lo está. En la prueba de flexibilidad, doblar ligeramente el tallo revela si el tejido responde con fuerza o si se rompe, indicando la muerte. También se puede revisar las raíces: si son flexibles y claras, la planta vive; si son oscuras o con mal olor, no.
Si la planta está viva, el primer paso es regarla con cuidado, ya que las plantas en estado latente requieren poca humedad. No se recomienda usar abonos en su estado latente, ya que no incorporan el fertilizante y existe el riesgo de quemar las hojas o raíces por la concentración de sales. Es mejor esperar a que los brotes verdes aparezcan antes de volver a añadir fertilizante. Finalmente, aprovecha estas circunstancias para sembrar plantas de otoño, ya que serán las que se encargarán de darle color a los jardines mientras el resto se recupera.
