El artículo "The silent death of Good Code" reflexiona sobre una tendencia preocupante en la ingeniería de software: la pérdida de la importancia del código bien escrito. El autor, Amit Prasad, define "Good Code™" como código legible, comprensible, mantenible y que cumple una función específica, resultado de una combinación de talento, experiencia y tiempo invertido. No se trata simplemente de código funcional, sino de código que es un placer de desarrollar y mantener.
El problema radica en que, si bien el título del trabajo de un ingeniero de software no implica necesariamente la creación de "Good Code™", la presión por la productividad y la adopción de herramientas como los 'coding agents' (agentes de codificación) están llevando a la generación de código 'aceptable' pero no necesariamente 'bueno'. Prasad relata un caso concreto en Modal, donde una reescritura inicial de un sistema complejo en Rust, realizada con la ayuda de un agente, resultó en código difícil de entender y mantener
