BYOK (Bring Your Own Keyboard) es un dispositivo de escritura minimalista que consiste en una sencilla caja de plástico negro de 199 dólares con una pantalla LCD de baja resolución pensada para editar texto y nada más. A diferencia de otros aparatos centrados en la escritura, como los de Freewrite o Pomera, BYOK prescinde de teclado integrado y de cualquier floritura, lo que permite al usuario conectar su propio teclado mecánico, Bluetooth o por cable, mediante USB-C o de forma inalámbrica. En la parte trasera incorpora un anillo compatible con MagSafe, lo que facilita su montaje en distintos soportes, trípodes o brazos para ajustar la altura y la ergonomía. El software se reduce a proyectos con archivos de texto plano y atajos básicos: buscar, copiar, pegar y un acceso rápido al recuento de palabras y al nivel de batería. Se pueden añadir notas, tareas y otros elementos con sintaxis como «::note», pero no permite negritas, cursivas ni enlaces. La batería ronda las 20 horas (unas cinco con la retroiluminación al máximo) y los documentos se guardan en una tarjeta microSD como archivos .txt, transferibles al ordenador por USB-C o a Google Drive a través del servicio de sincronización BYOK Studio. La suscripción premium, de 9,99 dólares al mes, añade tarjetas, wikis, cuadrículas narrativas y manuscritos, aunque la experiencia resulta más sólida en la interfaz web que en la propia pantalla LCD. Entre sus limitaciones están la resolución baja de la pantalla, la retroiluminación irregular y la reconexión Bluetooth a veces inestable. No es adecuada para trabajo de redacción periodística con investigación intensiva, pero brilla como entorno portátil para redactar ficción, borradores largos o textos que requieren concentración sin notificaciones ni pestañas.
