BYD se convierte en el primer fabricante de automóviles en asumir la responsabilidad económica total por accidentes ocurridos durante el uso de su función de asistencia a la conducción Urban NOA en China. La cobertura, sin límite de reembolso, se aplica durante un año a partir de la entrega del vehículo o de la actualización OTA a la versión 5.0 del sistema 'God's Eye'.
La promesa incluye reparaciones del propio vehículo, daños materiales a terceros y lesiones personales, incluidos gastos médicos. Los clientes no necesitan contratar un seguro adicional para la asistencia, y un siniestro no elevará la prima habitual del seguro del coche el año siguiente. La oferta se aplica exclusivamente en China y solo a las versiones A y B del sistema God's Eye.
BYD justifica la medida con datos: tras lanzar una garantía similar para su función de aparcamiento de nivel 4, la tasa de uso de esa función pasó del 21 al 93 %. El fabricante presentó además el chip propio XUANJI A3, de 4 nanómetros, con 700 TOPS por unidad (unos 2.100 TOPS en configuración de tres chips) y un consumo un 20 % inferior al de soluciones comparables, pensado para funciones de nivel 3 y 4.
En precio, el paquete God's Eye cuesta en China unos 12.000 yuanes (1.500 euros) con la garantía incluida, frente a los 64.000 yuanes (8.100 euros) del 'Assisted Driving' de Tesla o los 36.000 yuanes (4.600 euros) del ADS Max de Huawei, que no asumen responsabilidad del fabricante. La extensión del modelo a Europa no está prevista: las normativas UNECE y el RGPD dificultan su transferencia.
