Bungie ha anunciado una ronda de despidos de magnitud significativa tras confirmar el fin de Destiny 2, que recibió su última actualización el 9 de junio. Según un comunicado publicado en X, el estudio realiza una "reducción de plantilla" para reorganizarse, aunque no facilitó cifras concretas. Hermen Hulst, director del grupo de estudios de Sony Interactive Entertainment, detalló en otra nota que la medida afecta a un número significativo de empleados, incluyendo a la mayor parte del equipo de Destiny y a parte del equipo de Marathon.
Bungie reconoció que Destiny 2 "no alcanzó las expectativas durante los últimos años" y que, con su contenido ya cerrado y los proyectos futuros aún en fase inicial, no podía mantener su tamaño actual. Hulst añadió que se exploraron múltiples alternativas antes de concluir que el recorte era necesario para alinear los recursos con las prioridades actuales.
Los despidos se enmarcan en una oleada de recortes en la industria, afectada por la sobreinversión en juegos como servicio y por fracasos sonados como Concord y Highguard. Marathon, el shooter de extracción lanzado por Bungie en marzo, también ha tenido dificultades, aunque Hulst lo calificó como una pieza importante del portfolio. Bungie prometió compartir más detalles sobre sus próximos proyectos, pero no en este anuncio.
