El primer ministro búlgaro, Rumen Radev, confirmó el miércoles que un incendio afectó a una instalación de Starlink cerca de Sofía, Bulgaria, la semana pasada. Según informes de medios locales citando a investigadores, dos hombres de 20 y 21 años, con pasaportes alemanes, fueron detenidos el lunes en relación con el ataque sospechoso. Los sospechosos, de origen migrante y entrados legalmente desde Grecia a través de la frontera Kulata, son objeto de una investigación para determinar si pertenecen a una red de sabotaje más amplia vinculada a incidentes recientes en Polonia.
La oposición pro-occidental, liderada por el partido Democracia Búlgara (DB), reveló que 11 de las 17 antenas de la instalación fueron encendidas deliberadamente el 9 de octubre. La DB atribuyó la acción a Rusia, mientras que el ministerio del Interior búlgaro, bajo la dirección de Ivan Demerdzhiev, anunció la implementación de medidas de seguridad adicionales en instalaciones similares, aunque la responsabilidad de su protección recae en los propietarios privados. Plamen Tonchev, jefe de la Agencia Estatal de Seguridad Nacional de Bulgaria (DANS), advirtió que no se puede descartar futuros actos de sabotaje. Este incidente se suma a un incendio ocurrido el 23 de septiembre en un terminal terrestre de Starlink al sur de Varsovia, Polonia, donde dos sospechosos fueron arrestados en Nürtingen, Alemania, bajo la sospecha de inteligencia rusa.
