BTK, el asesino de Wichita que cayó por un archivo borrado en un disquete

Fuentes: BTK, el asesino de Wichita que cayó por un archivo borrado en un disquete

Entre 1974 y 1991, un asesino conocido como BTK —siglas de "Bind, Torture, Kill" ("Atar, Torturar, Matar")— asesinó a diez personas en Wichita, la mayor ciudad de Kansas, Estados Unidos. Tras trece años de silencio, en marzo de 2004 retomó el contacto con los medios y la policía enviando cartas con fotografías, objetos y reivindicaciones de crímenes antiguos.

En febrero de 2005 llegó a la policía una de sus últimas misivas, acompañada de un disquete de 3,5 pulgadas con un archivo que el asesino creía irrastreable. Los investigadores recuperaron un documento de Microsoft Word borrado y, en sus metadatos, hallaron dos pistas clave: el último usuario en modificarlo era "Dennis" y la licencia pertenecía a una iglesia luterana. Una búsqueda en Internet llevó directamente hasta Dennis Rader, presidente del consejo local de la iglesia, propietario además de un Jeep Cherokee negro, el mismo vehículo que BTK había mencionado en mensajes anteriores dejados en una caja de cereales en un Home Depot.

Para confirmar la identificación, la policía obtuvo una muestra de ADN de la hija de Rader, conservada en una clínica universitaria, y la comparó con el ADN hallado bajo las uñas de la víctima Vicki Wegerle (asesinada en 1986). La coincidencia familiar permitió detener a Rader en febrero de 2005, más de tres décadas después de su primer asesinato. El caso ilustra cómo un fallo técnico básico —no borrar los metadatos de un documento— permitió resolver uno de los serial killers más longevos de la historia criminal estadounidense.