El gobierno brasileño ha anunciado una reducción histórica en las tasas de deforestación de la Amazonía y la sabana Cerrado, situándose en mínimos récord a medida que se acerca la elección presidencial. Según datos satelitales, la deforestación en la Amazonía cayó un 41,8% en el año hasta julio de 2026, la mayor caída desde que existen registros en 1988. En la región Cerrado, la reducción fue del 23,8%. Esta tendencia positiva se produce en un contexto electoral crítico, con una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre entre el presidente actual, Luiz Inácio Lula da Silva, y su competidor, Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Lula, quien asumió el cargo en 2023, prometió erradicar la deforestación ilegal para 2030, una meta que ha logrado reducir las tasas a un mínimo de seis años. En contraste, durante la presidencia de Bolsonaro (2019-2022), la Amazonía perdió casi un 60% más de cobertura forestal que en los cuatro años anteriores. El ministro de Medio Ambiente, João Paulo Capobianco, calificó la disminución como "absolutamente estratosférica", mientras que el Observatorio del Clima destacó que este logro demuestra que la voluntad política puede frenar la deforestación y las emisiones de gases de efecto invernadero. La Amazonía, que alberga el 60% de la selva tropical del mundo, es un componente crucial en la lucha global contra el cambio climático.
