El presidente Luiz Inácio Lula da Silva dio el 1 de julio el pistoletazo de salida a la construcción del puente Salvador-Itaparica, que con 12,4 kilómetros será el puente sobre el mar más largo de América Latina. La infraestructura conectará la capital de Bahía con la región del Baixo Sul a través de la Bahía de Todos los Santos, con un tramo central atirantado de 682 metros que se elevará 85 metros sobre el agua para permitir el paso de grandes buques. El proyecto, presupuestado en 1.983,6 millones de euros, incluye accesos viarios en Salvador, una vía expresa en Itaparica y la duplicación de 8 kilómetros de la BA-001.
La obra, cuya finalización está prevista para junio de 2031, se ejecuta mediante una colaboración público-privada entre el Gobierno de Bahía, la concesionaria local y las empresas chinas CCCC y CCECC, con una concesión de explotación a 35 años. Generará 7.000 puestos de trabajo, absorberá 28.000 vehículos diarios, beneficiará a unos 10 millones de personas en 250 municipios y recortará dos horas los desplazamientos. Las autoridades estiman un impacto económico regional de 40.000 millones de reales. Los estudios geotécnicos previos incluyeron la perforación de 105 pozos en fondos de hasta 67 metros de profundidad.
