La startup británica Books by People ha obtenido la aprobación del Instituto de Propiedad Intelectual del Reino Unido para distribuir un sello que certifica que un libro ha sido escrito por una persona real, sin intervención de inteligencia artificial. Este sello, que se asemeja a una huella dactilar, se colocará en la portada de los títulos certificados. La iniciativa surge en un contexto de escándalos recientes en la industria editorial, donde se han reportado el uso de IA por parte de autores profesionales, lo que ha generado desconfianza entre lectores y editores.
A diferencia de esquemas anteriores basados en la honestidad, Books by People combina una declaración de autoría con el análisis de manuscritos mediante software propietario y una revisión manual de borradores y materiales de investigación para detectar indicadores de humanidad. Esme Dennys, cofundadora de la empresa, explica que el objetivo es ofrecer a los lectores la opción de elegir obras escritas por humanos, aunque reconoce que la lectura de textos generados por IA es una prerrogativa personal.
La organización cobrará a los editores una tarifa de membresía plana más una cantidad adicional por cada libro certificado. Hasta la fecha, cinco editores han firmado el acuerdo, y se espera que el sello aparezca en el primer libro certificado a finales de este año. Expertos señalan que, aunque la IA podría reemplazar a los autores, la mayoría de los lectores prefieren la narrativa humana. Sin embargo, la normalización de la detección de IA plantea riesgos, como falsos positivos que puedan dañar la reputación de los escritores. Algunos críticos advierten que la presión por certificar la autoría humana podría convertirse en una caza de brujas, sugiriendo que el deber recae en las plataformas para declarar el uso de IA, no en los autores para demostrar su humanidad.
