boo es un multiplexor de terminal inspirado en GNU screen, construido sobre la biblioteca libghostty y escrito en Zig. Su principal innovación radica en que cada sesión ejecuta su salida a través del motor de emulación de terminal de Ghostty, lo que permite conocer con exactitud el estado de la pantalla (contenido, estilos SGR, cursor, scrollback y modos de terminal) en todo momento. Ese estado se utiliza para rehidratar la terminal al reconectarse, responder consultas de terminal en sesiones desacopladas y permitir que scripts o agentes de IA lean la pantalla exactamente como la vería un humano.
Entre sus funcionalidades destacan: sesiones que sobreviven desconexiones (Ctrl‑A d para desacoplar, boo attach para reacoplar), un gestor de sesiones a pantalla completa (boo ui) con listado en barra lateral, y primitivas de automatización como send, peek, wait y salida JSON, todo ello utilizable sin una TTY. El bucle típico para automatización consiste en crear una sesión desacoplada, enviar comandos, esperar a que la salida se asiente, leer la pantalla y limpiar la sesión. Las órdenes wait --idle o wait --text eliminan la necesidad de bucles de sondeo (polling) y los tiempos de espera se configuran con --timeout.
boo está pensado para desarrolladores que necesitan sesiones persistentes en servidores remotos o para equipos de automatización que quieren interactuar con programas interactivos desde scripts. La documentación advierte que no es un reemplazo completo de GNU screen: solo permite un cliente acoplado por sesión (sin compartición tipo -x), una ventana por sesión (sin splits o pestañas internas), el prefijo Ctrl‑A no es configurable, y las sesiones usan TERM=xterm-256color. Se instala fácilmente en Linux y macOS mediante un script curl, y existen binarios precompilados. El proyecto se distribuye bajo licencia MIT.
