Bluesky, una red social construida sobre el protocolo abierto ATProto, enfrenta un riesgo de centralización que contradice su promesa de descentralización. Aunque el protocolo permite a los usuarios alojar sus propios servidores de datos personales (PDS) y migrar sus cuentas, la gran mayoría dependen del PDS gestionado por Bluesky, lo que crea una dependencia crítica. Cada nueva aplicación que se integra con ATProto refuerza esta dependencia, ya que escribe datos en el PDS de Bluesky, aumentando la barrera para la salida. Bluesky controla puntos clave como el Relay (distribución de datos), el AppView (visualización de la línea de tiempo) y el directorio de identidades (DID), y la falta de alternativas descentralizadas a estos servicios agrava el problema. La situación recuerda al dominio de Gmail en el correo electrónico, donde un protocolo abierto no impidió la centralización. Una posible adquisición de Bluesky podría permitir al nuevo propietario controlar los datos de la mayoría de los usuarios y restringir la migración, afectando no solo a Bluesky sino a todas las aplicaciones construidas sobre ATProto. A pesar de la estructura de Beneficio para el Público (PBC) de Bluesky, la presión de los inversores para obtener un retorno de la inversión podría priorizar la consolidación sobre la descentralización.
