Blue Origin ha presentado el motor Northstar, un nuevo propulsor diseñado para sustituir al BE-4 en la primera etapa de sus cohetes. Este dispositivo promete un empuje de 324 toneladas, superando las 290 toneladas de los modelos actuales, mientras que su coste de fabricación es un 25% inferior. La innovación se basa en la reducción de piezas: el motor tiene la mitad de componentes, un 30% menos de masa y el 65% de sus piezas se fabrican mediante impresión 3D, lo que permite ensamblarlo en menos de un día.
Además, la compañía ha anunciado el desarrollo de una tercera etapa, la GS3, que utiliza hidrógeno y oxígeno con el motor BE-7. Esta etapa, fabricada con composites ligeros que han demostrado soportar presiones extremas, aportará un tercer impulso para misiones a órbita geoestacionaria o inyección translunar. Los cálculos indican que una configuración de 7 motores BE-4 y 2 BE-3U permitiría transportar 8 toneladas a la órbita, mientras que una versión de 9 motores BE-4 y 4 BE-3U podría llevar 14 toneladas. La GS3 se integrará en los cohetes New Glenn en 2028, aunque aún no se ha fijado fecha para el debut del motor Northstar. Blue Origin busca alcanzar 1.000 lanzamientos anuales para consolidar su posición en el mercado espacial.
