Bloggear es, a menudo, decir lo obvio

Fuentes: Blogging Can Just Be Stating The Obvious

Jim Nielsen reflexiona sobre una idea que aparece en un artículo reciente de John Gruber y la convierte en una pequeña tesis sobre el oficio de escribir en la web. El detonante es una crítica de Gruber a los popups invasivos —ventanas de suscripción a boletines, avisos de cookies y demás obstáculos— que aparecen antes de mostrar el contenido que el usuario ha decidido leer. La queja de Gruber es directa: una página web debería mostrar la página web; un correo, el correo. Nielsen reconoce lo obvio del argumento y, precisamente por eso, lo celebra.

A partir de ahí, el texto compara al blogger con el niño del cuento «El traje nuevo del emperador»: alguien que enuncia algo que todo el mundo ve pero nadie dice. El autor confiesa que a menudo relee sus propias entradas y piensa que no aportan nada nuevo, profundo o importante. Sin embargo, observa que, cuando se acumulan pequeñas molestias cotidianas —menús mal diseñados, apps saturadas de funciones— y nadie las denuncia, el simple acto de señalarlas en un artículo con ejemplos se convierte en el tipo de lectura más valiosa de la blogosfera.

La conclusión es modesta y operativa: un ingrediente esencial del blogging es la voluntad de afirmar lo que a uno le parece obvio pero que nadie más está diciendo. Y, si alguien ya lo dijo, basta con enlazarlo y suscribirlo con un «¡Sí, esto!». No hace falta más para que un post cumpla su función.