BillAI Bass: convierte un Big Mouth Billy Bass en un asistente de voz con IA sobre Raspberry Pi 5

Fuentes: BillAI Bass: turn a Big Mouth Billy Bass into a real-time voice assistant on a Raspberry Pi 5

El proyecto BillAI Bass, publicado en GitHub por morganwilliscloud, transforma el clásico pez decorativo Big Mouth Billy Bass en un asistente de voz conversacional. El sistema combina una Raspberry Pi 5 con el SDK Strands Agents de AWS y el modelo Amazon Nova 2 Sonic, disponible en Amazon Bedrock, para mantener una conversación bidireccional en tiempo real: el usuario habla por un micrófono USB y el pez responde con voz sintetizada mientras mueve la cabeza, sincroniza la boca con su propia voz y agita la cola para dar énfasis.

El repositorio incluye el código Python definitivo (billy.py), un banco de pruebas de motores (motors.py), la configuración de ALSA para fijar el micrófono y el altavoz como dispositivos predeterminados, y un archivo de dependencias congeladas con versiones verificadas sobre Raspberry Pi. También ofrece, de forma opcional, una plantilla de CloudFormation para autenticar el dispositivo con certificados X.509 en lugar de claves de acceso.

La guía está pensada para principiantes: el autor asegura que una persona sin experiencia previa en robótica ni en soldadura logró montar el proyecto en un fin de semana tras conectar por primera vez una Raspberry Pi. El coste total del hardware ronda los 240 dólares, e incluye el propio Billy Bass, la placa, una fuente USB-C PD de 27 W, un disipador activo, una microSD de 64 GB, un mini altavoz USB, un micrófono de cuello de cisne, un driver de motores MX1508, cables Dupont, un soldador básico y un kit de conectores JST XH.

En el apartado de AWS, el tutorial detalla cómo habilitar el acceso al modelo Nova 2 Sonic en la región us-east-1, crear un usuario IAM dedicado con permisos mínimos (únicamente InvokeModelWithBidirectionalStream sobre amazon.nova-2-sonic-v1:0) y generar una clave de acceso. Recomienda además configurar una alerta de facturación de 10 dólares al mes para evitar sustos ante posibles fugas de credenciales.