El Big Banana Car es un vehículo con forma de plátano gigante construido a mano durante algo más de dos años a partir de 2008, con la ayuda de un grupo de amigos, y terminado en la primavera de 2011. Desde entonces, su creador lo ha conducido por Estados Unidos, partes de Canadá y en una jornada por México.
El plan, según explica en su página oficial, siempre ha tenido dos fases: primero construir el enorme plátano motorizado (ya completado) y, en segundo lugar, recorrer con él todo el mundo. Para esa segunda etapa, el responsable señala tres obstáculos principales: conseguir financiación —que cubre con la venta de camisetas y tazas del proyecto a través de Printify—, encontrar una aseguradora que ofrezca cobertura en múltiples países y terminar su vehículo actual, una creación «diesel punk» bautizada como Starfield Dragonwing Intergalactic Speedster, que asegura está al 85 % de su construcción.
Además, busca una persona con pasaporte y experiencia en grabación, edición y publicación de vídeos para acompañarle en la aventura. No sería un trabajo remunerado, sino un reparto al 50 % de los ingresos generados en YouTube y otras plataformas. La página incluye también detalles como la costumbre de dejar pequeños regalos en el salpicadero para quien se cruce con el vehículo (excepto el teléfono) y enlaces a sus redes sociales.
