El grupo de hackers Rhysida hizo público en la dark web alrededor de 5,8 terabytes de datos sustraídos de la administración berlinesa tras expirar el plazo del ultimátum fijado al Senado para pagar un rescate de 30 bitcoin —unos dos millones de euros—. El condado había anunciado previamente que no negociaría con los extorsionistas. Tras finalizar la "subasta" en su sitio de filtraciones, los atacantes colgaron el archivo íntegro en una zona accesible, aunque el enlace tardó una hora en conducir al material descargable.
Joachim Selzer, portavoz del Chaos Computer Club, confirmó a la Agencia Alemana de Prensa que entre los documentos figuran asuntos de personal, certificados laborales y solicitudes internas con firmas de funcionarios, útiles para suplantación de identidad. Los hackers habían asegurado previamente haberse hecho con unos 1,44 millones de archivos, entre ellos más de 5.000 expedientes de personal, sanciones administrativas, nóminas, documentos confidenciales de comisiones del Bundesrat y análisis de vulnerabilidades del suministro de agua potable berlinés. La filtración incluye credenciales en texto claro de bases de datos administrativas y de proveedores de pago.
Expertos en ciberseguridad y la policía criminal del estado (LKA) siguen analizando el incidente, conocido desde el 14 de agosto, con apoyo de la Oficina Federal para la Seguridad de la Información (BSI). El presidente del grupo parlamentario Die Linke, Tobias Schulze, pidió al Senado que coteje de inmediato los datos divulgados y avise a las personas y empresas afectadas. Los Verdes, por medio de su candidato Werner Graf, reclamaron un procedimiento ágil para que los ciudadanos comprueben si sus datos están comprometidos y una campaña informativa conjunta del Senado, la autoridad de protección de datos, la oficina del consumidor y los organismos de seguridad.
