Bentley ha confirmado que su primer coche 100% eléctrico se llamará Torcal, un SUV de unos cinco metros con autonomía superior a 300 millas cuya presentación oficial está prevista para el 23 de septiembre de 2026. El nombre, inspirado en el paraje de El Torcal de Antequera en Andalucía, sustituye a Barnato como denominación elegida, tras los registros de marca detectados a principios de año. El modelo incorpora una parrilla frontal inédita formada por una superficie de cristales iluminados, grupos ópticos traseros rediseñados con líneas rectas y un techo de cristal conmutable, en una apuesta estética que combina la identidad clásica de Bentley con exigencias aerodinámicas propias de un eléctrico.
El lanzamiento llega en uno de los peores momentos del segmento premium eléctrico: Lamborghini canceló este año su GT eléctrico Lanzador, la primera Ferrari eléctrica (Luce) provocó una caída bursátil de miles de millones y la marca pospuso su segundo modelo eléctrico a 2028; Mercedes vendió 1.450 unidades del Clase G eléctrico en Europa hasta abril de 2025 frente a 9.700 del térmico, Rolls-Royce Spectre cayó un 44% y Porsche registró una caída del 93% en su beneficio operativo con una depreciación de 3.900 millones vinculada a su estrategia EV.
El consejero delegado de Bentley, Frank-Steffen Walliser, ha defendido el Torcal como el coche "más meditado" de la historia de la marca y descartó que vaya a diferenciarse visualmente de sus modelos térmicos. La firma ya retrasó su objetivo de electrificación total de 2030 a 2035 y prevé mantener versiones híbridas enchufables y de combustión junto al nuevo modelo, cuya primera variante se fabricará en la planta de Crewe (Reino Unido), actualmente en reconversión.
