Benchmark, una firma de capital de riesgo, ha reconocido públicamente que la rápida expansión de las empresas de inteligencia artificial está erosionando la regla no escrita de no financiar a dos competidores directos. Durante su participación en TechCrunch Disrupt, los socios de la firma describieron los conflictos actuales como una necesidad operativa y no una preferencia estratégica, señalando que la velocidad de evolución del sector obliga a los inversores a navegar por terrenos de competencia creciente.
El contexto de esta admisión incluye tensiones recientes entre Factory, una startup de agentes de IA, y Cognition, su rival directa. Factory acusó a Chris Degnan, un observador de su consejo, de actuar de forma poco ética al facilitar información a Cognition, mientras que Khosla Ventures, que invierte en ambas, defendió a Degnan. Aunque Benchmark mantiene su reputación basada en alianzas a largo plazo con fundadores, sus representantes, como Eric Vishria y Peter Fenton, enfatizaron que la exclusividad estricta es menos relevante en etapas avanzadas. Fenton calificó el conflicto como el mayor desafío para la firma, que prioriza la transparencia para evitar sorpresas futuras, mientras que Vishria destacó que la ambición de los fundadores, impulsada por la reducción de costes de desarrollo, está aumentando la probabilidad de que sus empresas se enfrenten mutuamente.
