Un nuevo informe de Proof of Human, PBC, revela que los sistemas de detección de bots enfrentan desafíos crecientes ante la integración de agentes de inteligencia artificial en la navegación web. En un benchmark actualizado para 2026, que compara cinco herramientas líderes contra cinco adversarios, incluyendo navegadores de IA como Browser Use, Perplexity Comet y Grok, las tasas de detección varían drásticamente, oscilando entre el 9% y el 99%.
El estudio, que evalúa la capacidad de distinguir entre humanos y automatización, muestra que los sistemas basados en señales de comportamiento y dispositivo superan a aquellos que dependen exclusivamente de la integridad del navegador. Proof of Human identificó el 99% de las sesiones automatizadas, seguido por Google reCAPTCHA v3 con un 69,4%. Sin embargo, la eficacia varía según el tipo de adversario: hCaptcha y Cloudflare Turnstile fueron efectivos contra navegadores scripteados tradicionales, pero fallaron al detectar agentes de IA. Por el contrario, reCAPTCHA v3 identificó la mayoría de las sesiones de agentes de IA, pero no detectó las de CloakBrowser, un navegador enmascarado.
Los autores concluyen que la detección de bots entra en una nueva fase donde las señales tradicionales de automatización son menos fiables frente a agentes de IA que interpretan la web de forma inteligente. Se recomienda que los futuros benchmarks incluyan más tráfico y participantes humanos para medir las tasas de falsos positivos, mientras que las organizaciones deben considerar que el comportamiento humano durante la sesión se vuelve cada vez más crítico para la autenticación.
