Belfast arde tras un apuñalamiento: la extrema derecha reaviva la violencia racista

Fuentes: Cómo el apuñalamiento en Belfast fue la chispa que encendió una mecha cargada de resentimientoT2

Un apuñalamiento en Belfast ha desencadenado tres noches de disturbios racistas en las que turbas, en su mayoría jóvenes, han incendiado viviendas de familias romaníes y comercios de inmigrantes, atacado vehículos —incluido un autobús Glider— y agredido a personas racializadas. La víctima, Stephen Ogilvie, perdió un ojo tras ser atacado por Hadi Alodid, un refugiado sudanés de 30 años que gritaba en árabe y que fue detenido y acusado de intento de asesinato. En cuestión de horas, redes sociales y figuras como Elon Musk y Tommy Robinson promovieron convocatorias que mezclaban indignación legítima con consignas xenófobas como "fuera extranjeros" o "que se joda el islam". Los principales partidos unionistas y republicanos condenaron la violencia, aunque líderes como Gavin Robinson (DUP) y Jim Allister calificaron el ataque con un tono que, según analistas, alimenta la deshumanización. Expertos como Peter Shirlow y Patrick Corrigan enmarcan los hechos en un patrón creciente de violencia racista organizada, el tercer verano consecutivo en Irlanda del Norte, y alertan de que la crisis de vivienda y la retórica de "invasión cultural" convierten a los inmigrantes en chivos expiatorios. La tasa de criminalidad cayó un 3,3% el último año, pero los delitos de odio racista marcaron su máximo desde 2004. Los bomberos atendieron 62 incendios en Belfast, Portadown, Dundonald y Newtownabbey.