Colin Pillinger, un científico británico, lideró la misión Beagle 2, el primer vehículo espacial de Reino Unido en alcanzar otro planeta. A diferencia de los proyectos espaciales tradicionales, Pillinger, conocido por su acento y su entusiasmo, logró convencer a políticos, estrellas de la música y el público general de la viabilidad de la misión, que se centraba en buscar signos de vida en Marte. Para atraer apoyo financiero y mediático, Pillinger contó con la colaboración de la banda Britpop Blur, que creó un distintivo 'call-sign' para la sonda, y de Damien Hirst, quien diseñó un objetivo de calibración para la cámara a bordo. La sonda Beagle 2, construida por unos 50 millones de libras, fue lanzada en 2003 a bordo de la nave europea Mars Express. Aunque la sonda aterrizó, sus paneles solares no se desplegaron correctamente, impidiendo la comunicación con la Tierra. Tras la muerte de Pillinger en 2014, imágenes de alta resolución de la NASA revelaron que Beagle 2 estaba intacta a cinco kilómetros de su sitio de aterrizaje previsto, confirmando que gran parte de la secuencia de aterrizaje funcionó. Este hallazgo, conocido ocho meses después de la muerte del científico, ha redefinido la percepción de la misión, destacando el papel crucial de la comunidad científica y cultural británica en el éxito parcial de la exploración marciana.
