Barcelona ha decidido bautizar unos nuevos jardines con el nombre de Bronisława Wajs, conocida como Papusza, considerada la primera mujer gitana en publicar su obra poética en letra impresa. La decisión de la Ponencia del Nomenclátor de la capital catalana busca incorporar al mapa urbano la figura de una poeta polaca que rompió las barreras de la tradición oral romaní para trasladar a la literatura la esencia de su pueblo nómada. Nacida en Lublin en el periodo de entreguerras, Papusza aprendió a leer y escribir de forma autodidacta, un esfuerzo condenado por su propia comunidad, que veía la escritura como una traición. Casada a los 16 años con el arpista Dionisy Wajs, recorrió aldeas recitando versos accompanied por el arpa y el violín. Su primer poemario, 'Pieśni niepiosenki' (Canciones habladas), publicado en Polonia cuando tenía alrededor de 40 años, la convirtió en celebridad literaria, aupada por el poeta Jerzy Ficowski, que tradujo sus textos del romaní al polaco. El Holocausto gitano marcó su obra, especialmente el poema 'Lágrimas sangrientas', que documenta el exterminio nazi de los romaníes y se expone en el Museo de Auschwitz. Sin embargo, su éxito provocó el rechazo de su comunidad, que la declaró mahrime (impura) y la condenó al ostracismo. Atormentada, quemó cientos de poemas inéditos y vivió aislada en Inowroclaw hasta su muerte en 1987. Con este homenaje, Barcelona salda una deuda histórica con una de las voces más singulares de la lírica del siglo XX.
