El Ayuntamiento de Barcelona ha cortado el suministro eléctrico en una parte de la plaza de Catalunya, donde se encuentra la acampada de vivienda, desde la tarde del martes. La medida, justificada por el consistorio para proteger la integridad física de los residentes, se basa en un informe de los Bomberos que señala un 'enganche ilegal' de las tiendas a la red eléctrica, lo que supondría un riesgo inminente de incendio. Esta acción llega tres semanas después de que la acampada, que supera las 600 tiendas, se estableciera en la plaza tras los disturbios del 7 de octubre, que dejaron 13 detenidos y 28 agentes heridos.
La acampada, organizada por el colectivo Betevé, ha aguantado las lluvias y vientos, manteniendo normas de convivencia y una comisión de cocina que prepara entre 300 y 400 platos diarios. Los acampados, liderados por León y Kiara Monrroy, consideran el corte una respuesta punitiva para forzar su marcha y han solicitado garantías de agua, electricidad y alumbrado. Mientras el Ayuntamiento defiende la seguridad ante una conexión precaria, los residentes advierten que la falta de luz impide el acceso de trabajadores municipales para reparar instalaciones de agua. El conflicto, que recuerda al 15-M de 2011, continúa con la plaza acordonada y a oscuras, sin acuerdo entre las partes hasta la fecha.
