Durante la década de 1960, los bombarderos B-52 utilizaban un sistema de navegación celeste automatizado para determinar su posición sin depender de GPS, una tecnología aún no disponible. Para realizar los complejos cálculos trigonométricos necesarios para rastrear las estrellas y calcular la posición, se empleó una computadora electromecánica analógica llamada Angle Computer, en lugar de las computadoras digitales de la época. Este dispositivo, parte del sistema Astro Compass, modelaba físicamente la esfera celeste mediante un intrincado mecanismo que movía un puntero representando la posición de una estrella, proporcionando información precisa a través de señales eléctricas. El Astro Compass, que incluía un Astro Tracker para rastrear estrellas, permitía determinar la dirección precisa (heading) y, a partir de ella, la posición del avión. Los datos celestes necesarios para estos cálculos se obtenían del Air Almanac, una publicación gubernamental que proporcionaba información sobre la posición de estrellas, planetas y el sol. El sistema, aunque complejo, permitía a los navegantes determinar la posición del avión con una precisión de una décima de grado.
