La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, calificó este viernes como "el peor incendio de la historia de la región" el fuego que devasta el suroeste madrileño desde uno de los puestos de mando instalados en Cenicientos. Ayuso describió una "tormenta perfecta" causada por temperaturas muy elevadas, viento constante y la coincidencia de varios frentes activos, y reconoció que le está "costando mucho asumir" la magnitud del siniestro.
La presidenta aseguró que su prioridad inmediata es "salvar vidas" y anunció una línea específica dentro del plan de inversión regional para ayudar a los ayuntamientos afectados en la limpieza y la reparación de infraestructuras dañadas. También defendió la coordinación con el Gobierno central —que tachó de "buena" y "absolutamente necesaria"— y justificó la solicitud al Ejecutivo de declarar el estado de emergencia por la implicación de tres comunidades autónomas, la presencia de personas confinadas y desplazadas y la evacuación de residencias y centros de salud.
Ayuso advirtió de que aún es pronto para determinar la evolución del fuego y respondió a las críticas a su gestión con un mensaje de dureza: "Ponernos manos a la obra y dejarnos de estupideces". Insistió en el objetivo de "salvar vidas, casas y las propiedades de miles de familias que están viviendo una catástrofe de esta magnitud".
