AV1 y AV2 son códecs de vídeo abiertos desarrollados por la Alliance for Open Media. AV1, publicado en 2018, ya cuenta con un ecosistema de producción maduro: Netflix anunció en diciembre de 2025 que aproximadamente el 30% de su visionado utiliza AV1, y Meta ha comunicado reducciones de bitrate cercanas al 20% frente a H.264 en pruebas de comunicación en tiempo real. YouTube, Android, Google Meet, Intel y Samsung también ofrecen soporte creciente en dispositivos y plataformas. Su política de patentes libre de regalías lo hace atractivo para streaming, vídeo bajo demanda y flujos en directo compatibles. AV2, cuya especificación se ha finalizado en 2026, aporta alrededor de un 30% más de eficiencia de compresión que AV1, con ahorros de bitrate que pueden rondar el 40% en algunos casos, y añade soporte reforzado para multistream, multiview, contenido de pantalla, realidad aumentada y virtual. No obstante, su madurez técnica es incipiente: los codificadores comerciales, los decodificadores optimizados, la aceleración por hardware y la integración en reproductores y navegadores están todavía en desarrollo. En la práctica, AV1 sigue siendo la opción desplegable hoy para entrega de vídeo, mientras que AV2 conviene evaluarlo en proyectos piloto, investigación y planificación de plataformas futuras, sin adoptarlo de forma prematura en servicios que dependen de reproductores, dispositivos y redes estables. La decisión entre ambos debe considerar también el coste de codificación y decodificación, la latencia y la cobertura real de dispositivos del público objetivo.
