Varios autores han expresado su indignación tras recibir notificaciones indicando que editoriales y agentes literarios están reclamando pagos a los que no tendrían derecho dentro del acuerdo de 1.500 millones de dólares de Anthropic por derechos de autor. Este pacto, aprobado definitivamente en julio, compensa con 3.000 dólares cada obra pirateada utilizada para entrenar modelos de IA, afectando a casi 500.000 títulos. Según los términos, si un libro sigue publicado, el pago se divide al 50% entre autor y editorial; si los derechos han revertido al autor, este recibe la totalidad. Sin embargo, escritoras como April Henry y Courtney Milan denuncian que editoriales como HarperCollins reclaman obras cuyos derechos revirtieron hace más de una década o exigen el 100% del pago cuando solo les corresponde la mitad. Victoria Strauss, del blog Writers Beware, señala que aunque algunos casos podrían deberse a errores administrativos, la repetición sistemática de estos fallos sugiere un problema estructural. Además, se han reportado reclamos por parte de agentes literarios, quienes no son titulares de derechos. Mary Rasenberger, CEO del Authors Guild, minimiza la intención maliciosa, atribuyéndolo a una mala gestión de registros y la complejidad del proceso, aunque los autores instan a disputar estas asignaciones incorrectas antes de que se ejecuten los pagos.
