Australia vive unboom de centros de datos valorado en 155.000 millones que reabre el debate sobre su aporte real a la economía

Fuentes: Australia is in the middle of a datacentre boom – but are they good for the economy?

Australia experimenta un auge repentino y de gran envergadura en la construcción de centros de datos, con una cartera de inversiones estimada en 155.000 millones de dólares australianos durante la próxima década y alrededor de 250 instalaciones entre operativas y proyectadas, según el Climate Council. En Mamre Road, en el oeste de Sídney, se proyecta un complejo "hiperscale" de 52 hectáreas con seis edificios de cuatro plantas, 936 unidades de refrigeración y 852 generadores diésel de respaldo, que de aprobarse se convertiría en el mayor consumidor individual de energía del país, por encima de la planta aluminera de Tomago.

Economistas y autoridades debaten si el país se está asegurando beneficios proporcionales al enorme consumo de electricidad y agua que estos recintos implican. Oxford Economics Australia estima que los centros de datos ya representan el 2,8 % del consumo eléctrico de la costa este y prevé que lleguen al 7 % en 2030 y superen el 10 % hacia mediados de la década de 2030, mientras que el Climate Council advierte que los precios mayoristas de la electricidad podrían ser un 20 % más altos en 2035 si la demanda adicional no se compensa con renovables. El Penrith council rechaza el proyecto de Mamre Road y expertos en EE. UU. recuerdan que estos recintos generan miles de empleos solo en la fase de construcción y apenas cientos una vez operativos.

Economistas como Pat Bustamante, de Westpac, defienden que sentarán las bases de la próxima ola de productividad ligada a la inteligencia artificial, mientras que Beth Webster, de la Universidad de Melbourne, señala que Australia puede evitar los errores de Estados Unidos si establece reglas claras. Alex Hooper, de Oxford Economics Australia, y Sally Auld, de NAB, coinciden en que el país necesita una política industrial definida para que la infraestructura no ocurra a expensas de la comunidad, sino que la beneficie.