Australia investiga la rotura casi simultánea de dos cables submarinos del sistema Indigo frente a Perth el fin de semana del 9 de agosto de 2026. Los tramos afectados son Indigo West, que une Singapur con Perth, e Indigo Central, que conecta Perth con Sídney; ambos presentaron fallos por derivación seguidos, según explicó Bevan Slattery, fundador de Subco, participante en el Indigo Consortium. Dichos fallos, conocidos como "shunt faults", se producen cuando algo deteriora el aislamiento del cable y el conductor metálico queda expuesto al agua, provocando un cortocircuito en los repetidores.
La sospecha se vio alimentada por los datos de Windward, empresa de inteligencia marítima: un buque entró en la zona económica exclusiva australiana el 28 de julio, fondeó cerca de Perth durante casi dos semanas y, el 31 de julio, modificó en el sistema AIS su fecha estimada de llegada hasta el 1 de enero de 2027, un valor atípico para la navegación legítima. Durante el fin de semana de los daños, el buque realizó múltiples cruces erráticos sobre los cables afectados. Ese barco se encontraba dentro de la "Perth Cable Protection Zone", una zona de protección de cables. En 2021, la Policía Federal Australiana ya investigó a un capitán por daños similares en cables de la zona.
Otro factor inquietante es que ni Indigo West ni Indigo Central disponen del sistema FiberSense de monitorización en tiempo real, lo que obliga a izar los cables a la superficie para esclarecer las causas. Las autoridades no descartan ni confirman el sabotaje, mientras los cables submarinos ganan peso estratégico en el tablero geopolítico, con precedentes recientes en el mar Báltico y en el estrecho de Taiwán.
