El numbat, un marsupial australiano del tamaño de una ardilla, ha sido retirado de la lista roja internacional de especies amenazadas, donde figuraba como en peligro. El cambio de estatus supone una excepción en un país que ostenta el peor récord del mundo en extinción de mamíferos y que ha perdido al menos cien especies de flora y fauna, según los investigadores, frente a las 67 que reconoce oficialmente el gobierno. Australia pierde alrededor de cuatro especies por década y el número de especies amenazadas sigue creciendo.
El artículo recorre el Bosque de Dryandra, en el suroeste de Australia, uno de los últimos refugios del numbat. Allí, un grupo de voluntarios del Numbat Taskforce realiza cada primavera un censo en vehículo para registrar la densidad de la población, una tarea iniciada en los años ochenta por el conservacionista Tony Friend, cuando quedaban menos de cincuenta ejemplares. Programas de cría en zoos como el de Perth buscan reforzar la diversidad genética con nuevas sueltas.
El reportaje detalla las múltiples amenazas que enfrenta la biodiversidad australiana: especies invasoras como gatos asilvestrados, zorros, hormigas de fuego y sapos de caña; enfermedades como la clamidia, que diezma a los koalas, y el hongo quitridio, responsable de siete extinciones de anfibios; la destrucción de hábitat por agricultura, minería y urbanismo; y el cambio climático, que multiplica incendios e inundaciones. Los incendios del Black Summer de 2019-2020 mataron unos 3.000 millones de animales. Expertos como Euan Ritchie y Jack Pascoe advierten de que, sin acción urgente y voluntad política, la trayectoria apunta a un desastre, con efectos en cadena sobre la producción de alimentos, el turismo, la economía y la cultura de los pueblos aborígenes.
