Tesla y Waymo están compitiendo directamente en Austin, Texas, por el dominio del mercado de robotaxis. La escena actual muestra vehículos autónomos operando en condiciones de lluvia, uno impulsado por Waymo con un sistema de sensores que incluye lidar, radar y cámaras, y el otro, un Tesla Cybercab (actualmente utilizando Model Y), que opera con un sistema de visión pura sin lidar ni radar. Esta competencia refleja una divergencia filosófica en la industria: Waymo y la mayoría de los desarrolladores iniciales abogan por la fusión de sensores para una mayor seguridad, mientras que Tesla apuesta por la visión y la potencia computacional, argumentando que un vehículo puede conducir de la misma manera que un humano. El mercado global de taxis y servicios de viajes en coche se valoró en 243 mil millones de dólares en 2023 y se proyecta que alcance los 640 mil millones para 2032, lo que convierte a esta competencia en una oportunidad multimillonaria. La diferencia en el costo de los sensores (cámaras versus lidar) podría determinar qué empresa puede desplegar vehículos de manera más rápida y a mayor escala, impactando el futuro del transporte urbano.
