Los accidentes industriales por liberación de sustancias químicas peligrosas aumentaron un 57 % entre 2021 y 2025 en Estados Unidos, al pasar de 83 a 130 incidentes según un análisis difundido por Public Employees for Environmental Responsibility (PEER). Las víctimas —heridos y fallecidos— también se incrementaron en el mismo período, de 60 a 89 personas, de acuerdo con el informe. Los registros de la Chemical Safety Board, agencia independiente que investiga este tipo de siniestros, documentan más de 650 accidentes entre abril de 2020 y mayo de 2026: 103 con resultado de muerte, 355 con lesiones y 314 con daños materiales sustanciales.
Casi 150 millones de personas viven en un radio de 5 kilómetros (3 millas) de las instalaciones que manejan estos compuestos, y los colectivos históricamente desatendidos —incluidas personas negras y latinas— son los más expuestos al riesgo de una liberación accidental. PEER subraya que una parte significativa de las refinerías fueron construidas antes de 1985, por lo que el envejecimiento de la infraestructura incrementa la peligrosidad con el paso de los años. "Con cada año que pasa el riesgo es mayor porque la infraestructura continúa envejeciendo", resumió Jeff Ruch, asesor jurídico principal de la organización.
El informe coincide con la decisión de la Administración Trump de flexibilizar las normas de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) diseñadas para proteger a trabajadores y comunidades frente a liberaciones químicas catastróficas. El físico Ronald Koopman, que realizó experimentos con ácido fluorhídrico —uno de los químicos industriales más corrosivos— en la década de 1980, recordó sus advertencias sobre el potencial de accidentes mortales en instalaciones que utilizan materiales altamente peligrosos.
