La empresa de software Atlassian anunció el despido de aproximadamente 1.600 empleados, lo que representa alrededor del 10% de su fuerza laboral global. El CEO, Mike Cannon-Brookes, justificó la medida como necesaria para financiar inversiones en inteligencia artificial y fortalecer la posición financiera de la compañía. Aunque Cannon-Brookes enfatizó que la IA no reemplazará a los empleados, reconoció que sí altera las habilidades necesarias y la cantidad de roles requeridos en ciertas áreas, exigiendo una adaptación interna.
Los recortes de personal afectan principalmente a desarrolladores y otros roles en el sector del software, con una concentración significativa en Estados Unidos, Australia e India. La empresa estima que los costos asociados a las indemnizaciones y otros gastos relacionados con los despidos ascenderán entre 225 y 236 millones de dólares. La medida se produce en un contexto de preocupación generalizada en el mercado sobre el impacto de la IA en el modelo de negocio de las empresas de software, lo que ha provocado una fuerte caída en el precio de las acciones de Atlassian, que han perdido más del 50% de su valor desde principios de año. A pesar de esto, la empresa destaca su crecimiento en la nube y la adopción de su herramienta de IA, Rovo.
