Un ataque con drones ruso el 14 de febrero de 2025 dañó gravemente el Nuevo Confinamiento Seguro de la central nuclear de Chernóbil, una estructura de acero diseñada para durar 100 años. La inspección del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) determinó que la estructura ha perdido su capacidad de confinamiento de radiactividad, lo que obliga a una reparación integral. El European Bank for Reconstruction and Development (EBRD) estima que el costo de restaurar la seguridad total asciende a al menos 500 millones de euros. Mientras tanto, los países del G7 han comprometido 260 millones de euros para iniciar las reparaciones, aunque la cifra necesaria es significativamente mayor. La estructura, de más de 30.000 toneladas y 110 metros de altura, fue diseñada para proteger el reactor tras el desastre de 1986. Aunque las mediciones actuales no muestran un aumento en los niveles de radiactividad, la OIEA recomienda completar las reparaciones antes de 2030 para evitar la corrosión del arco de acero. Este incidente se suma a otros ataques a instalaciones nucleares en Ucrania, como los realizados en Zaporiyia, y plantea riesgos para la seguridad energética europea.
