Este artículo analiza un mapa de memoria de 1989 de un sistema de comunicación construido con un CPU Motorola 68000 y lo compara con el moderno Raspberry Pi Pico. En aquel entonces, el sistema contaba con 192KB de RAM local (donde se ejecutaba el sistema operativo CHARM-II y las aplicaciones) y 512KB de RAM global, que incluía un área de mensajes de 320KB. La curiosidad principal es que el diseño priorizaba la claridad y simplicidad: la memoria se dividía en bloques de 64KB sin optimizar cada byte, dejando espacios intentionally vacíos. Esto era posible porque la comunicación vía TELEX era de apenas 50 bps, lo que significa que llenar 320KB habría tomando cerca de 20 horas; en la práctica, esa cantidad de memoria era imposible de utilizar. El Raspberry Pi Pico actual tiene aproximadamente 260KB (o 520KB en el modelo Pico 2), una escala similar a la RAM local de aquel sistema de 1989. Sin embargo, el Pico funciona a 133 MHz mientras que el 68000 operaba a solo 8 MHz. El autor concluye que aquel sistema de comunicaciones podría implementarse hoy en un Pico, pero apenas unos años después, las demandas cambiaron drásticamente: cuando se introdujo el procesamiento de imágenes, se consideraron necesarios hasta 48MB, mostrando cómo la limitación por memoria reemplazó a la limitación por velocidad de comunicación como el factor restringente principal.
Así era la memoria en 1989: comparativa con el moderno Raspberry Pi Pico
