Astrónomos de la Universidad de Hawái y el Instituto Max Planck han propuesto que los llamados 'puntos rojos pequeños' detectados por el telescopio espacial James Webb no son agujeros negros supermasivos, sino un nuevo tipo de objeto: las 'estrellas de agujero negro'. Este hallazgo, anunciado en la primavera de 2025, surge de un análisis detallado de espectros de luz que revela características atípicas para los agujeros negros conocidos. A diferencia de los agujeros negros, que suelen emitir rayos X y fluctuar en brillo, estos objetos brillan con la intensidad de billones de soles, son extremadamente rojos y presentan una ruptura de Balmer, un fenómeno característico de la superficie de estrellas. La interpretación sugiere que el núcleo de estos objetos está impulsado por un agujero negro supermasivo que actúa como motor, calentando el gas circundante y generando una superficie de hidrógeno que emite luz roja. Este objeto, que podría extenderse hasta doce veces más allá de la órbita de Plutón, representa una combinación única de la gravedad de un agujero negro y la apariencia de una estrella. La comunidad científica, liderada por Anna de Graaff y Rohan Naidu, ha iniciado estudios de seguimiento, aunque el descubrimiento ha polarizado a los expertos, quienes aún debaten la naturaleza exacta de estos fenómenos en el universo temprano.
