Un equipo de astrónomos ha identificado KIC 9139163 Ab, un exoplaneta de agua que orbita a una distancia extrema de su estrella, desafiando las teorías habituales sobre la supervivencia atmosférica en esa zona. Publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, el estudio revela que este mundo de 2,43 radios terrestres posee una atmósfera dinámica y rica en vapor de agua, compuesta hasta por el 50% de su masa, a pesar de la intensa radiación estelar que debería haberla desintegrado. La detección fue posible gracias a la combinación de datos de las misiones espaciales Kepler y TESS, que miden las variaciones de brillo (curvas de fase), y de mediciones de velocidad radial realizadas con el instrumento HARPS-N. Este enfoque híbrido permitió confirmar la existencia del planeta, que no transita por delante de su estrella, lo que lo hace invisible para las técnicas de tránsito tradicionales. Sin embargo, la cercanía orbital sitúa al planeta en el 'desierto neptuniano', una región donde la gravedad estelar ejerce fuerzas de marea que frenan su órbita. Este proceso de espiral hacia la estrella es ineludible, condenando al mundo a ser devorado por su anfitriona en el futuro cercano.
