Este contenido narra dos historias interconectadas sobre la búsqueda de fenómenos astronómicos invisibles. La primera parte describe el ambicioso proyecto del telescopio Hale de 200 pulgadas en Palomar Mountain (California, 1949), donde durante siete años se fotografió el cielo en placas fotográficas de color rojo y azul, capturando millones de objetos celestes. Setenta años después, la Dra. Beatriz Villarroel, astrónoma sueca del NORDITA en Estocolmo, propone el proyecto VASCO (Vanishing and Appearing Sources during a Century of Observations) para comparar esas placas históricas con imágenes modernas y detectar estrellas que hayan desaparecido. En una placa de 1950 (XE 325), Villarroel descubrió nueve puntos de luz que aparecieron solo en la exposición roja de 50 minutos y desaparecieron inmediatamente después, sin dejando rastro en encuestas modernas. La controversia inicial sugirió que poderiam ser defectos fotográficos o satélites, pero estos último no existían antes de Sputnik (1957). El análisis estadístico final demostró que estos 'transitorios' siguen el patrón de reflexión solar: aparecen mucho menos cuando están en la sombra de la Tierra que cuando reflejan luz solar. El resultado de 21.9 sigmas indica una certeza estadística aplastante: son objetos reales en órbita terrestre, posiblemente fragmentos de cohetes antiguos o fragmentos de asteroides, no errores de observación.
Astrónoma sueca retoma proyecto histórico del telescopio Hale para buscar objetos celestes invisi...
Fuentes:
Chapter 1
