AstroForge, una empresa de minería de asteroides, ha desarrollado 'Solo', un modelo de control autónomo basado en transformers, para su próxima misión espacial. Esta iniciativa busca eliminar la dependencia de los equipos de control terrestres, que en misiones como Osiris-Rex requerían 100 operadores por turno, una configuración inviable para startups. La compañía planea lanzar su primer vehículo autónomo en 2027 mediante el cohete de Stock Space, con el respaldo de la NASA, con el objetivo de recopilar datos científicos sobre el Sol.
El desarrollo de Solo surge tras las dificultades de comunicación experimentadas por la nave Odin en 2025, lo que impulsó a la empresa a explorar la autonomía onboard. A diferencia de la autonomía tradicional basada en algoritmos clásicos, Solo combina algoritmos de control tradicionales con redes neuronales entrenadas en datos de prueba para subsistemas específicos, como la generación de energía y la navegación. El sistema integra una capa de inteligencia general entrenada con datos de aproximadamente 2,500 sensores de la nave.
Matthew Gialich, cofundador y CEO de AstroForge, explica que la decisión de no utilizar radios de comunicación con la Tierra en la misión Autonomy-1 se debe a la necesidad de probar la capacidad de la IA para resolver anomalías de forma independiente. El objetivo es que el agente de IA pueda detectar problemas, como la pérdida de posición o fallos en el rastreador de estrellas, y aplicar soluciones correctivas sin intervención humana. Esta aproximación representa un paso significativo hacia la autonomía real en la exploración espacial, aunque la empresa reconoce que se trata de una autonomía restringida y específica para su plataforma.
