Siglos antes de que Neo descargase kárate en The Matrix, un manuscrito anónimo del siglo XIII llamado Ars Notoria ofrecía a los universitarios medievales un atajo para dominar en pocas semanas las materias que ordinarily requerían años de estudio. La historiadora Anne Lawrence-Mathers analiza este texto singular, conservado en cincuenta y seis manuscritos, que combinaba diagramas geométricos, palabras en supuestos idiomas antiguos y plegarias rituales para supuestamente transferir conocimientos completos a sus usuarios.
El texto no entraba en abierto conflicto con la Iglesia: sus rituales se presentaban como piadosos y los textos recitados como oraciones. Sin embargo, teólogos como Tomás de Aquino lo condenaron expresamente en la Summa theologiae (II-II, cuestión 96), al considerarlo superstición y puerta de contacto con lo demoníaco. Sus objeciones no impidieron que el Ars Notoria siguiera copiándose en instituciones religiosas hasta el final de la Edad Media y se imprimiera después, lo que demuestra un interés persistente. El manuscrito más antiguo conocido se conserva en la Biblioteca de Yale y se atribuye al ámbito de la Universidad de Bolonia.
El artículo describe el mecanismo de uso: los "triumphales" debían repetirse ocho días dentro de un mes lunar, antes de abordar las artes del trivium (gramática, retórica y dialéctica) y, más brevemente, filosofía, medicina, música, geometría, matemáticas y teología. Cada arte exigía rituales progresivos de inspección de imágenes, recitaciones múltiples y consultas a libros. Lawrence-Mathers subraya que la influencia sobre algunos usuarios era tan intensa que parecía posesión diabólica, lo que explica tanto su atractivo como su condena.
