Matt Doherty, desarrollador de kdb+, cuestiona un pilar clásico de esta tecnología: el uso de bases de datos en tiempo real (rdbs) como componente por defecto. Propone una arquitectura alternativa en la que todos los datos se escriben directamente a disco mediante procesos writer y se consultan a través de procesos que mapean el disco en memoria caché del sistema operativo, sin necesidad de mantener rdbs separadas en memoria.
El autor sostiene que esta separación entre memoria y computación aporta varias ventajas operativas: permite ejecutar consultas en paralelo sobre los mismos datos, arrancar procesos casi al instante, escalar añadiendo más procesos sin coste fijo de memoria y reducir la complejidad al eliminar la coordinación entre rdbs, hdbs y gateways. Cuando la caché del sistema operativo está caliente, las consultas contra datos en disco obtienen un rendimiento comparable al de una rdb en memoria.
Como contrapartida, reconoce que las inserciones en memoria siguen siendo más rápidas y que el enfoque depende de hardware moderno con SSD rápidos y memoria abundante. Doherty enmarca su propuesta como una invitación a revisar los valores por defecto heredados de la era de los discos giratorios, sin presentar la arquitectura "sin rdb" como la única respuesta correcta.
