Arnedo, en La Rioja, y Andosilla, en Navarra, mantienen una tradición festiva que consiste en una procesión anual donde los vecinos de Arnedo intentan recuperar las imágenes de San Cosme y San Damián, que los habitantes de Andosilla consideran propiedad de su pueblo. Esta disputa, que se ha repetido durante siglos, se celebra el domingo de la festividad de los santos médicos. La jornada comienza de madrugada con la llegada de los 'auroros' navarros a la Puerta del Cinto, donde se reza el Rosario de la Aurora antes de iniciar la procesión. En el recorrido, un pregonero defiende la reclamación de los santos, lo que provoca que los porteadores arnedanos huyan, siendo interceptados por los vecinos riojanos con el grito '¡Autraño!', que significa 'hasta otro año'.
El origen de las imágenes, tallas romanistas de finales del siglo XVI, es objeto de diversas versiones: mientras la tradición local riojana atribuye su llegada a una compra en 1566 tras una peste, la versión navarra sitúa su origen en una ermita cerca del castillo de Resa. Históricamente, las fiestas de Arnedo datan de 1576, aunque el tema del robo fue incorporado tardíamente, posiblemente vinculado a las desamortizaciones del siglo XIX. Hoy, la relación entre ambos pueblos es de hermandad oficial desde 1989, y la fiesta está declarada de Interés Turístico Nacional. El objetivo final no es ganar, sino celebrar la devoción y la camaradería entre ambos pueblos.
